Rincón del Coleccionista

A mediados de los años 70, con apenas 8 años inicié mi colección de LOTERÍA NACIONAL de la mano de mí querida madre.

Para un niño como yo, era todo un reto coleccionar décimos de lotería, pues se alejaba de todas las colecciones que se editaban en esa época referidas a todo tipo de cromos de futbol, de películas, de animales, de BIMBO, etc...

Además no podía intercambiar lotería con mis amigos pues ellos coleccionaban todo tipo de cromos y creo que me veían como un bicho raro.

En verdad, lo que yo hacía era propio de adultos apasionados por la numerología que lleva ligada la LOTERIA NACIONAL (capicúas, números bajos, números altos, acabados en 13,…).

Es por ello que aprendí a conservar con esmero todo décimo de lotería que caía en mis manos y busque en mi entorno familiar a gente que me proporcionara décimos para comenzar mi colección.

En los primeros momentos fue básico el apoyo por parte de toda mi familia y de mi peluquero que era un gran coleccionista de lotería. Todavía hoy recuerdo la trastienda de la peluquería en la Calle Lucio del Valle donde conservaba multitud de colecciones de LOTERIA NACIONAL en cajas y álbumes muy rudimentarios y de la que él se sentía orgulloso.

Hoy casi 40 años después, la LOTERIA NACIONAL es para mí algo más que una colección; es una gran pasión que se vive semana a semana, son anécdotas de muchos sorteos pasados desde entonces, es la ilusión de los sorteos de Navidad únicos en el mundo, es el ambiente del Salón de sorteos de la calle Guzmán el Bueno, es el agradable canto de los números por los niños del Colegio de San Ildefonso, es un sinfín de recuerdos de juventud, todos ellos inolvidables.

Estoy muy feliz de conservar una colección de la que me siento tremendamente orgulloso y que, claro que sí, quiero compartir con mis lectores.

Juan Manuel del Águila Bonilla
Un apasionado de la LOTERIA NACIONAL